2/12/2012

AMORES ETERNOS

Hay amores eternos
que duran el segundo
que tardan en quemar los cuerpos.
Hay amores eternos
que se marchitan
al probar el sabor amargo del primer beso.
Hay amores eternos
que desaparecen antes de empezar
sin ellos saberlo.
Hay amores efímeros
que se alargan más que nuestra vida,
pero esos nunca los conoceremos.

CONTANDO GOTAS DE LLUVIA

En los días de lluvia
me entretengo contando
las gotas que caen del cielo.
Al empezar la tormenta
las cuento en el aire
antes de explotar contra el suelo.
Conforme pasa el tiempo
apoyo mi frente en la ventana
y al rebotar contra sus cristales
cálculo el número
por su rítmico golpeteo.
A veces salgo a la calle
y en la puerta,
antes de mojarme, me detengo
y sigo sumando,
dividiendo las ondas en los charcos
por el logaritmo neperiano de cero.
Entonces doy un paso
y las siento rozar mi cuerpo.
Una, diez, ciento.
Cierro los ojos,
entreabro los labios
y sigo sumando
mientras las bebo.
Mil, un millón, infinito.
Hasta que pierdo la cuenta .
Empapado vuelvo a casa,
escurro mi pelo
y guardo las gotas en un frasco
para contarlas cuando llegue el seco verano
y ya no tenga entretenimiento.

1/26/2012

BREATH


There are times
I can't breath the air.
I feel it hot,
stale, and
filled with despair
of all the people
with sad eyes
and dirty hair.
Broken hopes
surround me
hoping to repair.
I know
I can't do nothing
to help them,
just walk along
and hold my breath.

ENERO

Es enero un mes extraño,
tedioso y lento.
Mes de un invierno
que parece pasado
cuando sólo es el comienzo.
Unas veces de nevadas,
otras de soles gatunos,
de esos que gusta saludar en un rincón,
del viento resguardado,
con la respiración acompasada
y los ojos entornados.
Es enero un mes largo
entre un diciembre pequeño
lleno de fiestas y festejos.
Y un febrero sietemesino.
Es enero un mes que nunca recordamos
aunque sea el primero,
que siempre se queda perdido en el armario
entre bufandas y abrigos viejos.

RODEO


Botas, sombrero y espuelas.
Olor a cuero y
Sudor de animales.
Gritos al cielo.
Bestias domadas.
Jinetes al vuelo.
Vaqueros de andares extraños,
mirada desafiante
y escupir al suelo.
Una historia del pasado
salida como de un sueño
de películas de John Wayne
donde sólo sobrevive
el tirador más certero.

DALLAS


Las calles estaban desiertas
entre edificios huecos.
Ciudad vacía,
de grandes avenidas
e inmensos rascacielos
esparcidos al arbitrio del dinero.
Sus habitantes en constante huída
dentro de sus maquinas de acero
hacia ningún sitio concreto.
Una no ciudad,
sólo un gran agujero
en el que nadie te echaría de menos
si estuvieras muerto.

1/11/2012

CEBOLLAS

Lloraba desconsolado
con el cuchillo en su mano
mientras allí debajo
ella yacía en pedazos.
La savia de su vida
todavía fluyendo del cuerpo destrozado.
Aún con lagrimas en sus ojos
él la recogió entre sus manos,
la depositó en en la sartén
y echó un poco de sal y ajo.
La revolvió con mimo
y se secó las lagrimas
con un sucio trapo.